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La Nutrición enteral (NE), consiste en la administración de nutrientes al organismo por vía digestiva, a través de sondas diseñadas especialmente para este fin,  en la cantidad y calidad necesaria, para cada paciente.

Aunque no existen trabajos concluyentes prospectivos y aleatorios, que demuestren la superioridad de la NE sobre la nutrición parenteral en todas las enfermedades, la utilización de la NE, además de ser más fisiológica, más sencilla, complicaciones menos graves y de menor costo, reúne una serie de ventajas, como el efecto trófico, preservación de la integridad de la mucosa intestinal y el efecto barrera de su propio sistema inmunitario. Como premisa fundamental hay que tener presente, que siempre que sea posible, por existir un tracto digestivo funcionante, debe utilizarse la Nutrición Enteral (NE).

Todas las personas necesitan recibir diariamente nutrientes para el correcto funcionamiento de su organismo, siendo la nutrición enteral la forma de aportar estos nutrientes, cuando no es posible la alimentación vía oral, administrando para ello fórmulas especialmente elaboradas para mantener o alcanzar un óptimo estado nutricional.

La Nutrición Enteral domiciliaria, es la NE, realizada en el domicilio de la persona, en su entorno Familiar y social, con similares garantías de seguridad y eficacia.

Los adultos mayores son un grupo de población muy vulnerable desde el punto de vista nutricional y en que se dan con frecuencia problemas de malnutrición, tanto por exceso (obesidad) como por deficiencias específicas de nutrientes (desnutrición proteico calórica, etc.), o también situaciones de riesgo nutricional.

La valoración del estado nutricional constituye el primer escalón del tratamiento nutricional. Por lo general, los métodos de valoración nutricional existentes no distinguen entre adultos y ancianos, a pesar de los cambios en la composición corporal de estos últimos. Por este motivo, si utilizamos los mismos parámetros para todos los grupos etarios, es posible que los ancianos en riesgo nutricional sean detectados tarde y sea imposible prevenir a tiempo las complicaciones derivadas de dicha malnutrición.

Es necesario hacer una serie de puntualizaciones sobre los indicadores antropométricos, ya que aunque tienen una serie de ventajas (son fáciles de aplicar, no requieren aparataje complejo, son buenos factores predictivos de la salud/enfermedad), su utilidad, sensibilidad y especificidad en los adultos mayores no se conoce tan bien como en otros grupos de población.

La valoración nutricional debería formar parte de la evaluación clínica de todos los pacientes, ya que permite no sólo determinar su estado nutritivo, sino también valorar los requerimientos nutricionales, predecir la posibilidad de presentar riesgos adicionales a su enfermedad atribuibles a una posible alteración del estado nutricional y evaluar la eficacia de una determinada terapia nutricional.  

En el proceso de valoración nutricional, se debe distinguir entre el concepto de cribado o de identificación de pacientes que presentan características asociadas a problemas nutricionales  (pérdidas de peso, disminución del apetito, abuso de alcohol, enfermedades crónicas, tratamientos agresivos, etc.), lo cual permite identificar si presentan desnutrición o riesgo de desarrollarla y el de evaluación o valoración nutricional propiamente dicha que permite reconocer si existe o no trastorno nutricional y en caso positivo, clasificarlo y cuantificarlo para su apoyo nutricional y registro.

La valoración Nutricional, permite saber si un paciente presenta malnutrición o alteración del estado nutricional por exceso o defecto de energía, proteínas u otros nutrientes que conlleva a alteración en la composición y/o funcionalidad corporal.

Recientemente un novedoso Coronavirus similar a la gripe (COVID-19), relacionados con los coronavirus MERS y SARS, fueron encontrados en China a fines del año 2019, y la evidencia de transmisión de humano a humano fue confirmado entre los contactos cercanos, y que se puede propagarse a todo el mundo con la pandemia. Actualmente, no existe tratamiento o vacuna para la enfermedad.

Esta enfermedad afecta principalmente a las vías respiratorias, pero puede deteriorarse a insuficiencia multiorgánica y ser fatal. Las complicaciones respiratorias agudas, requieren estadías prolongadas en la UCI, y su mayor duración, son per se causas bien documentadas de malnutrición, incluyen movilidad reducida, cambios catabólicos, particularmente en el sistema musculo esquelético, ingesta reducida de alimentos, todo lo cual puede exacerbarse en los adultos mayores (AM). Además, el desarrollo de inflamación y sepsis puede contribuir al progreso e incremento de todas las alteraciones anteriores en presencia del COVID-19.  Existe la evidencia que tanto una evaluación como un tratamiento nutricional adecuado, pueden reducir efectivamente las complicaciones y mejorar los resultados clínicos relevantes en diversas condiciones, incluida la reducción de la estancia hospitalaria, tanto en pacientes hospitalizados como en UCI, y su impacto en varias enfermedades crónicas, como también en AM.

Este curso está basado principalmente en las recomendaciones sobre el manejo nutricional en la infección por COVID-19, que hace ASPEN y ESPEN en conjunto con un grupo de expertos, basados en el conocimiento y experiencia clínica, ante la falta de estudios que existe actualmente.

Las Unidades de SEDILE/CEFE, son espacios físicos diseñados específicamente para la elaboración de fórmulas lácteas destinadas a lactantes, hoy con frecuencia se emplean también para elaborar, fórmulas enterales líquidas con mezcla de nutrientes para pacientes adultos que por incapacidad mecánica o impedimento físico, su condición nutricional adversa, su alimentación oral incluso suplementada, no alcanza a cubrir sus requerimientos nutricionales.

Las fórmulas enterales pueden presentarse en forma líquida, listas para su uso (RTH) o en polvo, éstas últimas  requerirán de agua para su reconstitución, no obstante en ambos casos se requiere  aplicar  Buenas Prácticas de Fabricación en toda la cadena de elaboración y monitorización hasta el momento de su administración.